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Los emprendimientos Sociales Turísticos. Nuevos Esquemas Para el Desarrollo del Turismo en el Ámbito de las Comunidades Rurales en Bahía de Banderas, México.

THE SOCIAL TOURISM ENTREPRENEURSHIPS. NEW SCHEMES FOR THE TOURISM DEVELOPENT IN THE CONTEXT OF RURAL COMMUNITIES IN BAY OF FLAGS, MEXICO.

 

Rodrigo Espinoza Sánchez

Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de la Costa

José Luis Cornejo Ortega

Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de la Costa

Myrna Leticia Bravo Olivas

Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de la Costa

María del Carmen Verduzco Villaseñor

Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de la Costa

Resumen

Los Emprendimientos Sociales Turísticos (EST) constituyen una forma de organización colectiva empresarial, para el aprovechamiento de los recursos localizados dentro del territorio, ya sea ejidal o comunal, y donde la administración, la operación de estas iniciativas empresariales fortalecen y empoderan al locatario. La aparición  de éstos responde a la pobreza del sector agropecuario. Se presentan resultados de investigación cualitativa, sustentada en una entrevista estructurada, aplicada a 26 emprendedores sociales de la Región de Costa de Jalisco y Bahía de Banderas, Nayarit México. Los principales resultados indican que los modos de vida de estos núcleos poblacionales se convierten en una estrategia para el crecimiento y desarrollo turístico, no únicamente de estos tipos de empresas o emprendimientos, sino que facilitan la diversificación del producto de sol y playa de los destinos turísticos tradicionales como: Puerto Vallarta y Riviera Nayarit.

Palabras clave: desarrollo turístico, espacio rural, economía local, emprendimiento social turístico, gestión organizacional.

 Abstract

The Social Tourist Entrepreneurships (STE) constitute a form of collective organization business, for the exploitation of the resources located within the territory, belonging to ejidal or communal property, and where its administration and the operation of these business initiatives strengthen and empower the Tenant. These kind of entities appear as a result of the poverty of the agricultural sector. It is presented results of qualitative research, based in a structured interview applied to 26 social entrepreneurs in the Coast Region of Jalisco state and Bay of Flags Nayarit, Mexico. The main results found show that ways of life of these population centers become a strategy for the growth and tourism development, not just of these kind of enterprises or entrepreneurships, if not they ease the diversification of the product of sun and sand in the traditional tourist destinies as Puerto Vallarta and Riviera Nayarit.

 Key words: tourism development, rural space, local economy, social tourist entrepreneurships, organizational management.

1.            Introducción

Las comunidades rurales en los diversos espacios territoriales de esta aldea global en la cual se vive en esta centuria XXI, tienen un elemento en común que las hace vulnerables en cuanto a aspectos de crecimiento poblacional, ya que la emigración del campo a las metrópolis se ha acentuado cada día más. Esto ha conducido a que tanto la política pública como las mismas comunidades busquen ciertos acertijos plasmados en estrategias o mecanismos que les permita conservar no sólo sus tradiciones y formas de vida, sino que también sus cuestiones patrimoniales, ya que éstas están expuestas al libre mercado, y por ende, se ven desfavorecidas por la deficiente fortaleza de capital financiero para emprender nuevas actividades diferentes a las tradicionales o convencionales heredadas de su propia cultura rural como son las actividades agropecuarias.

Por otra parte, las nuevas generaciones poblacionales están buscando desarrollar actividades diferentes a las practicadas por sus ancestros, entonces el problema se agudiza en ambos mundos tanto el rural como el urbano, el primero, por abandono de la población joven que trabaje la tierra, y en el urbano el crecimiento de las manchas urbanas con asimetrías por falta de cobertura de servicios públicos que puedan satisfacer las demandas sociales producto de esos desplazamientos sociales.

El tan criticado modelo de desarrollo agropecuario, encasillado así, por la presión tan fuerte que ha puesto como constante sobre los recursos naturales que lo soportan, ha conducido a que los tomadores de decisiones se enfoquen a la búsqueda y diseño de nuevas estrategias que aminoren el rezago en que se ha ido quedando el sector rural, que en otrora fuera un espacio floreciente y capaz de satisfacer las necesidades de su población.

Esta ruralidad mexicana en alusión, está determinada por su dimensión territorial constituida por un 75% del espacio que ocupa el mundo rural, y ahí vive alrededor de un 25% de su población (Calva, 2005; Espinoza y Andrade, 2007). Aunado a esto, este mundo rural contiene una imagen hegemónica del agrarismo mexicano, resultado de una revolución que otorgó a sus residentes derechos sobre predios rurales constituidos en minifundios  para dar respuesta a demandas sociales, y garantizar la manutención de los núcleos familiares. Sin embargo, la política gubernamental ha dado virajes hacia nuevos caminos en busca de alternativas de crecimiento y desarrollo territorial que socaven ciertas desigualdades e inequidades o asimetrías sociales existentes en todos los aspectos de la sociedad rural, ya que la liberalización del mercado, a escala mundial ha roto las líneas divisorias de las soberanías nacionales para dar lugar a una aldea global geopolizada y geoeconomizada para beneficio del propio mercado, y donde el más fuerte tiene el control de los recursos (Espinoza, et. al., 2010).

Ante estas situaciones del mundo rural, los gobiernos de los diversos países han argumentado, a través de sus políticas, tanto gubernamentales como públicas, ciertas estrategias y acciones turísticas plasmadas en los planes de desarrollo, en las que este subsector turístico puede ser un mecanismo que apuntale el desarrollo de las comunidades locales en la esfera rural, y promueva la complementariedad de actividades convencionales con las de tipo turístico y de esta forma socaven las situaciones de pobreza, marginación, exclusión, entre otras, y se incorporen con una visión empresarial que les ayude a transitar del sector primario al sector servicios para la praxis turística en ese espectro rural lleno de añoranza.

Por tanto habría que reflexionar y hacerse algunos cuestionamientos que impliquen avizorar tipologías turísticas que den respuesta a estos problemas, y que coadyuven a emprender nuevos retos y escenarios que les den posibilidades de crecer y desarrollar nuevas capacidades de gestión y administración de negocios creados por y para su propia prosperidad y mejore sus condiciones de vida.  Los clubes de productos turísticos elaborados con el asociacionismo de los recursos naturales y culturales existentes en el territorio podría ser una de las vías para emprender este nuevo vuelo en un sector económico como lo es el turismo, y los EST, como células inherentes para el desarrollo pueden proporcionar aspectos importantes para aprovechar de manera sustentable los recursos del territorio e involucrar a nuevos actores rurales a su praxis como son los hijos de ejidatarios y comuneros.

El turismo ha demostrado ser un agente económico capaz de servir como vertebrador de la dinámica económica de una región o regiones, y por tanto, se promueve como un modelo o estrategia a seguir en los diversos países que requieren potenciar y dinamizar sus ejes estratégicos para el desarrollo de los sectores importantes que integran las economías, y como consecuencia lograr sinergias positivas para mejorar condiciones de vida de las poblaciones locales donde este agente hace su aparición.

Desde una perspectiva económica el turismo, está considerado como uno de los sectores o subsectores más importantes para las economías centrales y periféricas, esto por la aportación que éste hace al dinamismo de las economías, sin embargo, en los países desarrollados pareciera que esta actividad produce frutos por sí sola, es decir sin una estricta planificación sectorial muy especializada y en las economías periféricas todo lo contrario, ya que en los países subdesarrollados con economías dependientes el turismo viene a posicionarse en un vehículo de salvaguarda de economías enteras y, por ende convirtiéndose en uno de los sectores prioritarios para el desarrollo de la política tanto gubernamental como la política pública.

En esta misma escala planetaria o global, en los últimos años el turismo, ha llegado a convertirse en el sector económico más dinámico, al lograr la movilidad de alrededor de 1235 millones de personas, y dinamizador de los otros sectores económicos por las necesidades que generan los desplazamientos de flujos de personas de su lugar de residencia a otros donde requerirán bienes y servicios que satisfagan sus necesidades, y esta cantidad se incrementó en un 3.9% más que el año anterior, lo que representa un incremento de alrededor 48. 16 millones de turistas más que el año anterior (UNWTO, 2017).

La incursión de las poblaciones locales en el desarrollo del turismo es sin lugar a dudas un aspecto relevante, ya que a partir de los conocimientos y vivencias que tienen los actores que las conforman, el turismo va adquiriendo un ensamblaje o engranaje con las actividades tradicionales y, esto representa un opción más para aliviar las necesidades de la gente del sector rural y, a la vez, el sólo hecho de aceptar y convivir dichas actividades en el mismo espacio, esto sienta las bases para generar propuestas de desarrollo sustentadas en la participación activa de los propietarios de los recursos quienes estarán velando por el buen manejo de los recursos localizados en el espacio rural.

Las comunidades rurales ejidales e indígenas han transitado del sector primario al terciario, en base a la organización del trabajo comunitario, donde esta base les permite sinergizar sus esfuerzos y a la vez, entender la dialéctica de su territorio y recursos existentes para la conservación patrimonial y la cohesión social de sus familias, y esto lo han logrado a través de las iniciativa empresariales o EST bien organizados y gestionados. Por tanto el objetivo del presente trabajo es hacer un acercamiento a los nuevos esquemas del desarrollo turístico basados en los EST que se está propiciando en la Región Costa de Jalisco y Bahía de Banderas Nayarit, México.

2.            Contenido de base teórica (referentes teóricos)

En este sentido una de las tipologías turísticas alternativas que se manifiestan en esta región de estudio alude al turismo rural (TR) con algunas características propias de otra tipología como el ecoturismo, o el turismo de aventura, al respecto según Fuentes (1995: 76) el TR es: “…aquella actividad turística desarrollada en el espacio rural, compuesta por una oferta integrada de ocio, dirigida a una demanda cuya motivación principal es el contacto con el entorno autóctono y que tenga una interrelación con la sociedad local…”

Este tipo de desarrollo turístico rural  está presente en diversos espacios turísticos de la región estudio, como: Rancho el Indio perteneciente al Ejido las Juntas y los Veranos, Rancho Canopy River, Rancho Dos Aguas, Rancho Coyote, perteneciente al Ejido el Jorullo, Selva Ecoturística, en el ejido de playa Grande, Cabañas el Cielito, en el Ejido de Villa y Sociedad Cooperativa Ejidal de Portezuelo en el ejido que ostenta el mismo nombre, todos estos desarrollos turísticos presentan un tipo de organización de trabajo cuya denominación es una Sociedad Cooperativa de Producción Rural, con R.L., es decir, son emprendimientos de colectivos ejidales o comunitarios que buscan vías alternas para el desarrollo y la conservación de su territorio.

Lo expuesto implica, explicitar que el TR es aquella actividad turística desarrollada  en el mundo rural y cuya intención de viaje o motivación principal de visita es la búsqueda de atractivos turísticos asociados al descanso, esparcimiento, paisaje, naturaleza y cultura tradicional alejados del fenómeno de la masificación urbana, y como consecuencia de estos movimientos aparecen opciones de oferta de un producto de TR compuesta por el conjunto de alojamientos, instalaciones, estructuras de ocio y recursos naturales y arquitectónicos existentes en zonas de economía predominantemente agropecuaria (Valdés, 1996).

En este sentido, el TR busca ante todo integrar un producto en el ámbito rural que lo distinga por su relación con este espacio y, donde su característica principal como atributo del producto es la cultura inmersa en el mismo. Por tanto este producto de TR, se diferencia de otros porque se oferta a los visitantes con un contacto personalizado que implica el disfrute o goce del entorno tanto físico como humano en los diversos espacios rurales en el que se encuentra y, en la medida de lo posible, promueve el involucramiento en actividades tradicionales o convencionales y estilos de vida cotidianos de la propia población local (Cabrini, 2002; Boullón y Boullón, 2012)

Para hacer hincapié en lo referenciado anteriormente, es importante hacer alusión a que el concepto de TR tiene diversas conceptuaciones, y estas aluden acorde a la disciplina de quién lo argumenta, por tanto habría que mencionar que el TR considera a todas las actividades turísticas que puedan desarrollarse en el contexto rural y que éstas resulten de interés para los residentes de las urbes o ciudades, dadas sus características tradicionales diferenciadas de las cotidianidades o las usuales de la vida de la urbe.  Así es como practican turismo rural tanto aquellas personas que se alojan en un predio agrícola, con el interés de conocer y disfrutar de alguna actividad agropecuaria, como los cazadores, pescadores, científicos, estudiantes en viajes de egresados, turistas de paso, empresarios que participan de un evento o retiro espiritual, etc. Se caracteriza porque los servicios son prestados por los que trabajan en el mundo rural, más la participación de la familia del productor agropecuario (Barrera, 1998; SAGPyA, 2000; Boullón y Boullón, 2012).

Así el desarrollo turístico en el ámbito rural, propicia el encuentro entre anfitriones autóctonos e invitados forasteros que tienden a huir del mundo caótico de las ciudades y regocijarse con el contacto de la naturaleza para una reflexión plena de un mundo nuevo en el que la libertad se hace presente, lo que conduce a interacciones sociales que posibilitan el enriquecimiento cultural y porque no decirlo, los beneficios económicos complementarios para las familias del sector rural, y por ende generan una conciencia de sensibilización y conservación del paisaje y el entorno cultural y natural.

Estos referentes están aplicados a la praxis que realiza el desarrollo turístico de los EST ya aludidos, ya que el visitante o turista lo hace para disfrutar de un producto rural compuesto por variadas actividades que van desde el recibimiento que hace el campesino, su traslado a las instalaciones de la empresa, su contacto directo con la cultura y formas de vida, con su gastronomía con comidas tradicionales mexicanas, servicio de destilería de bebidas, interacción con la cultura local a través de recorridos y vistas a los traspatios de las casas, la ordeña, el buffet, las carreras de caballo, la escaramuza, las siembra y la labranza de la tierra, y con guías de turistas locales que explican la flora y vegetación del lugar, así como la venta de artesanías hecha a mano por la población local, donde el empoderamiento de la mujer ha tomado un curso preponderante para el desarrollo turístico en el espacio rural no urbanizado que todavía contiene elementos y añoranzas presticas (Espinoza y Verduzco, 2017).

Por otra parte, la economía local se ve fortalecida cuando los diversos actores y las instituciones coadyuvan a que se generen nuevos escenarios de colaboración y participación para mejorar las condiciones de lugar, y de esta forma se mejoren las oportunidades de progreso para tener una calidad de vida mejor y poder propiciar encadenamientos de logros para vivir feliz, y esto, incuestionablemente es referir al concepto de desarrollo local que es un  proceso de crecimiento económico y de cambio estructural que conduce a una mejora en el nivel de vida de la población local, en el que se pueden identificar tres dimensiones: una económica, en la que los empresarios locales usan su capacidad para organizar los recursos productivos locales con niveles de productividad suficientes para ser competitivos en los mercados; otra, sociocultural en que los valores y las instituciones sirven de base al proceso de desarrollo; y, finalmente, una dimensión político-administrativa en que las políticas territoriales permiten crear un entorno económico local favorable, protegerlo de interferencias externas e impulsar el desarrollo local (Vázquez-Barquero, 1998; Almaguer y Pérez, 2012).

En el mismo sentido Palafox (2005).

El desarrollo local es un proceso complejo donde se da la concentración de diferentes agentes, sectores y fuerzas que interactúan dentro de un territorio con el propósito de impulsar un proyecto en común que tiene como fin el crecimiento económico, equidad, cambio social y cultural, así como el aumento de la Calidad de Vida de las personas que viven en dicho territorio (Palafox, 2005: 157)

Esto sin lugar a dudas es atender a una agenda de propuestas que la gente de la comunidad local debe de tener para impulsar las iniciativas de los colectivos rurales de la región de estudio, y donde los actores y sectores se concatenen para encontrar en las diferencias las fortalezas que requiere el territorio y su población.

Sin embargo el desarrollo turístico en el espacio rural, debe apoyarse en células organizacionales que permitan agrupar ambientes socio-técnicos, compuestos por personas y técnicas para la praxis turística, y convertidos en elementos importantes de un sistema turístico, de ahí entonces que es importante aludir a constructos sociales como los EST, sin embargo, habría primeramente que entender cada uno de los elementos de este constructo,  ya que uno de sus componentes es el emprendimiento social, y éste, por si sólo, tiene un significado propio que alude a un proceso mediante el cual los ciudadanos construyen y transforman estructuras institucionales para la solución de problemas inherentes a la situación en la que viven como: pobreza, enfermedades, analfabetismo, destrucción ambiental, aspectos de derechos humanos, corrupción y abuso de poder y con estas acciones y de esta forma o manera mejorar la calidad de vida de muchos seres humanos (Bornstain y Davis, 2010).

Por otra parte, hay otras visiones acerca del emprendimiento social que argumentan que este tipo de agrupaciones se enfocan a la construcción, evaluación y procuración de oportunidades que impliquen o apuntalen un cambio social de transformación y el cual es conducido por individuos visionarios apasionadamente dedicados al logro de estos objetivos (Roberts y Woods, 2005).

Lo referido en el párrafo anterior, induce entonces a pensar que se requiere de mentes creativas que promuevan nuevas ideas innovadoras y la voluntad de emprender para aprovechar las oportunidades que se presenten y así propiciar el cambio social requerido. De esta forma, entonces, un emprendimiento social puede entenderse como la aplicación de enfoques claros, prácticos, innovadores y con atributos sostenibles que impacten de manera benéfica a la sociedad en la cual estén insertos y, que además su objetivo primordial o énfasis es la directriz hacia los que se encuentran marginados y pobres (Schwab Foundation, 2015).

Un aspecto es el relacionado a las competencias de estas iniciativas, es decir las capacidades que deben desarrollar estas ideas emprendedoras para poder fortalecerse y poder generar ventajas competitivas que les permitan no solamente penetrar en el mercado de servicios turísticos, sino también, desarrollar habilidades en su capital humano para hacer posible la comercialización del producto turístico  que ofrecen, con las características de originalidad, identidad y trato directo que le dé el valor requerido por el demandante o cliente (Lara, 2011; Lara y Maldonado, 2015).

Los EST son estructuras orgánicas flexibles de naturaleza empresarial y con raíces colectivas para el beneficio comunitario, ya que están compuestas por miembros de los ejidos o las comunidades indígenas y cuyos objetivos primordiales son el desarrollo local de sus propias comunidades y la conservación de sus recursos a partir de estrategias de desarrollo turístico sustentables.

3.            Metodología

La presente investigación es de corte cualitativa, según Denzin y Lincoln (1994:2) es multimetódica e implica un enfoque interpretativo y naturalista hacia su objeto de estudio, mientras que para Taylor y Bogdan (1986: 20) la consideran como: aquella que produce datos descriptivos: de las propias palabras de las personas, habladas o escritas, y la conducta observable. Utilizando como técnica de recolección de información: una entrevista estructurada que se aplicó a los emprendedores sociales turísticos identificados en la región de estudio, y los resultados se procesaron en el software Excel para ser interpretados, así como indagación bibliográfica temática que fundamentara la investigación. 

4.            Discusión de los principales resultados

Los resultados encontrados en la investigación aluden a que: existen 26 empresas o emprendimientos con actividades turísticas rurales localizadas en el área de estudio, pero sólo 12 son emprendimientos sociales turísticos o empresas de turismo comunitario (Lara, 2011), por pertenecer a un colectivo, ya sea ejidal, comunal, o agrupación de personas que persigue un objetivo en común para beneficio comunitario, lo que representa el 46.15% del total de estas organizaciones. En cuanto a la información recabada para el análisis se encontró que:

Con respecto a la edad de los encargados de los emprendimientos sociales turísticos, esta fluctúa entre 21 a 65 años, sin embargo 6 de los 12 emprendimientos sociales turísticos el rango de edad predomínate de sus encargados o responsables es de entre los 50 a los 65 años de edad lo que representa el 50% del total de dichos emprendimientos, mientras que 5 de los 12 emprendimientos sus responsables tienen una edad de entre 35 a 49 años, lo que constituye alrededor de 41 % de dichos organismos y, sólo 1 emprendimiento su responsable tiene una edad que fluctúa entre los 21 y 34 años, representando alrededor del 9% de dichos responsables (Gráfica 1).

 

Gráfica 1: edad de los responsables de los emprendimientos sociales turísticos.

 Fuente: elaboración propia con base a entrevistas aplicadas.

Con respecto al sexo de los responsables de estos 12 emprendimientos sociales turísticos, 11 son  varones, y sólo uno es mujer, por lo que el 91%  son hombres y sólo el 9% es mujer (Gráfica 2). Esto puede mostrar una de las deficiencias de la praxis de los emprendimientos sociales turísticos, pero a la vez expresa una de las características de la vida del sector rural, donde el hombre dentro del ejido todavía es el miembro familiar encargado del sustento familiar y poseedor de la denominación de ejidatario, y la mujer todavía no se le ha dado el beneficio de la inclusión laboral requerida.

Gráfica 2: sexo de los responsables emprendimientos sociales turísticos.

 Fuente: elaboración propia con base a entrevistas aplicadas.

En cuanto a la escolaridad de los responsables de estos emprendimientos turísticos, 11 de los 12 que representan a dichos emprendimientos su nivel de escolaridad es de preparatoria hacía abajo y sólo 1 tienen nivel licenciatura; es decir, alrededor del 91% su escolaridad es básica y sólo el 9% es de nivel superior. Y específicamente 4 emprendimientos sus responsables sólo tienen estudios de primaria, 5 estudios de secundaria, 2 nivel preparatoria y sólo uno nivel licenciatura (Gráfica 3).

Gráfica 3: escolaridad de los responsables de los emprendimientos sociales turísticos.

 Fuente: elaboración propia con base a entrevistas aplicadas.

 

Uno de los aspectos importantes relacionados con el desarrollo local endógeno, es la administración de los recursos en la praxis del turismo, por tanto se les preguntó su lugar de procedencia y residencia a los responsables de dichos emprendimientos sociales turísticos en cuestión, y su respuestas señalan (Tabla 1) que éstos son de la esfera regional y local, aspecto este  que representa un grado de importancia significativa que exista gente local con visión de emprender negocios en el ramo turístico, y que éstos sean para apoyar al desarrollo local, a través del autoempleo y la reinversión.

Tabla 1: lugar de procedencia y residencia del responsable del emprendimiento.

Emprendimiento

Nacimiento

Residencia actual

Lugar

Estado

País

Lugar

 Estado

País

Canopy Playa Grande

Mascota

Jalisco

México

Puerto Vallarta

Jalisco

México

Rancho el Coyote

El Jorullo

Jalisco

México

El Jorullo

Jalisco

México

Grupo Sustentable dos Aguas

Los Llanitos

Jalisco

México

Los Llanitos

Jalisco

México

Canopy River

Los Llanitos

Jalisco

México

Puerto Vallarta

Jalisco

México

Rancho Vallejo

El Colomo

Nayarit

México

San Juan de Abajo

Nayarit

México

El Chorrillo

El Colomo

Nayarit

México

El Colomo

Nayarit

México

Punta de Mita Charters

Corral de Risco

Nayarit

México

Corral de risco

Nayarit

México

Rancho Vista Paraíso o la Montalbeña

Los Llanitos

Jalisco

México

Puerto Vallarta

Jalisco

México

Las Cabañas el Cielito

Guadalajara

Jalisco

México

Villa del Mar

Jalisco

México

Canopy el Indio

Puerto  Vallarta

Jalisco

México

Puerto Vallarta

Jalisco

México

Rancho Veranos Destilería

Puerto  Vallarta

Jalisco

México

Puerto Vallarta

Jalisco

México

UMA Portezuelo

Portezuelo

Jalisco

México

Portezuelo

Jalisco

México

Fuente: elaboración propia con base a entrevistas aplicadas.

 

Con el objeto de entender como operaban los emprendimientos sociales turísticos, se les cuestionó si tenían convenios con empresas u organismos tanto públicos como privados para a operación y funcionamiento y, 8 de estos emprendimientos (Tabla 2) comentan que si tienen convenios con empresas u organismos externos para trabajar u operar, lo que representa el 66.6 %, contra un 33.6 que dice no tener convenios o estar trabajando con nadie por diversos motivos. 

Tabla 2: empresas u organismos con los que trabaja para la operación del emprendimiento.

Emprendimiento

Empresas u organismos

observación

Canopy Playa Grande

Con Canopy River y de manera independiente, pero mencionan que a partir del 2017 estarán trabajando con agencias de viaje.

Estuvo cerrado por un error de constitución legal, pero ya se les está apoyando para su operación.

Rancho el Coyote

No se tiene convenios, ni se está trabajando con nadie todavía porque estamos empezando

El emprendimiento está iniciando, promoción de boca en boca

Grupo Sustentable dos Aguas

SEMARNAT y socios del  Canopy River

El proyecto está en obra civil

Canopy River

NEXOA Tour, Traffic Tour, Agencias de viajes, COPARMEX

Genera autoempleo, 85 puesto directos de trabajo, y en temporada alta 10 puestos más

Rancho Vallejo

No tiene convenios con nadie, trabajo con la gente local

Le falta funcionar como emprendimiento y dejar de ser un espacio para eventos especiales

El Chorrillo

No trabaja con nadie y sólo lo activan en temporada de lluvias.

Quedó en proyecto, sólo lo abren en temporada de lluvias y arreglan la entrada.

Punta de Mita Charters

Asociación de empresarios turísticos de Bahía de Banderas, CONANP, SECTUR Nayarit.

Es operado por gente local.

Rancho Vista Paraíso o la Montalbeña

Se tiene convenios con empresas hoteleras y agencias de viaje: Four Seasons, Rancho Banderas, Iberostar Hotels and Resourts, Palladium Hotel Group.

Este emprendimiento es operado por gente de la región, y genera alrededor de 20 empleos directos.

Las Cabañas el Cielito

Tiene convenio con agencias de viajes, y oficinas en Guadalajara para operar.

Genera alrededor de 10 empleos directos y su platilla es de gente local.

Canopy el Indio

Con agencias de viaje y la hotelería de Puerto Vallarta, y con Rancho Veranos Destilería.

En ejido tiene rentado el emprendimiento a la iniciativa privada, sin embargo los trabajadores son locales.

Rancho Veranos Destilería

Tour operadoras y convenios con Canopy el Indio.

-

Unidad de Manejo Ambiental Portezuelo

No tiene convenio, y no está trabajando con nadie.

Este emprendimiento está en proyecto, y es operado por gene local, está en proceso de cohesión.

Fuente: elaboración propia con base a entrevistas aplicadas.

Uno de las premisas básicas para el logro de los objetivos del desarrollo local, es de que la política pública este diseñada e implementada para ese fin o al menos el acompañamiento de esta (Vázquez-Barquero, 2015), y en este caso se les preguntó a los emprendedores como era su relación con las personas, organismos o empresas antes mencionadas, con el objeto de determinar la potencialidad de la gobernanza local, y sus respuestas dicen que 8 de los 12 emprendimientos si consideran que se debe colaborar, preocuparse por beneficios mutuos, cambiar cooperativamente, y que no importa en caso de un problema la culpabilidad, sino que la responsabilidad es compartida y, en ningún momento las partes se aprovechan una de la otra. Por lo que allí está la potencialidad de la gobernanza sólo hay que promoverla o fomentarla.

Algunas conclusiones

Una aspecto importante y con impacto positivo es el hecho de varios miembros del ejido, que han visionado que él turismo bien planificado, como ellos lo han plasmado en sus prácticas puede generar eslabones de encadenamiento de los diferentes sectores económicos, así como que les puede servir como una estrategia de conservación de su flora y fauna, que todavía tienen en abundancia, y esto a futuro le puede funcionar como paliativo para su propio desarrollo local endógeno y la mejora de las condiciones de vida.

En el municipio de Puerto Vallarta los EST identificados han fungido para el turismo masivo como estrategia de diversificación del producto de sol y playa, lo que ha conducido a que estos EST se vean fortalecidos por la afluencia turística constante y sustentada en la gestión organizacional.

Por otra parte, los EST de la región de estudio han visto en el turismo una alternativa que puede complementar sus ingresos, así como, la forma de organizarse en comuna a través de la figura del cooperativismo. Además, estos emprendimientos de tipo social han conducido a que los ejidatarios y avecindados de las comunidades donde están localizados se vean beneficiados con autoempleo, empleo para hijos de ejidatarios, y la inclusión del sector femenino para el desarrollo o praxis que la actividad turística requiere.

A manera de conclusión general, se puede decir que los EST estudiados, que han generado convenios con organismos e instituciones gubernamentales,  si impactan de manera positiva en el desarrollo de la comunidad local, ya que han establecido mecanismos que les ha permitido penetrar, posicionarse, crecer y desarrollarse en el mercado aprovechando de una manera sustentable sus recursos e involucrando a los jóvenes y al sector femenino a emplearse en las iniciativas turísticas, así como a promocionar la cultura de la gestión organizacional entre ejidatarios para la apertura de nuevos productos turísticos, y por ende han mejorado sus condiciones de vida.

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